No me refiero a los que según el culto vudú, siendo cadáveres vuelven a la vida mediante conjuros y ritos mágicos. Esto es entretenido como trama en las películas. Me refiero a los que estando bien vivos, y en pleno uso de sus facultades actúan como autómatas, aceptando lo que dicen otros que tienen el privilegio de usar pluma y/o micrófono para allegar a las masas sus inseguridades, resentimientos y otras pequeñeces, así como también sus propias agendas.
Es increíble que a determinadas horas de la mañana, sobre todo, escuchamos diatribas acerca de la noticia del momento. ¿Producen algún otro efecto que no sea el de lograr más incertidumbre en la vida de los que los escuchan? Ellos ganan mucho dinero a costa del mucho “stress” que nos ocasionan . El no cuestionarnos y cuestionarlos, el aceptar como bueno lo que dicen, nos convierten en los nuevos zombies de Puerto Rico.




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